
Arquitectura respetuosa con el entorno, con el castillo como referencia. Sobria y elegante por fuera, y moderna y funcional
en su interior.
La edificación suspendida e inmaterial, que refleja los colores terrizos
de las piedras del castillo, se apoya en
una base formada por los locales y las viviendas de planta baja.
17 viviendas dúplex, 5 viviendas de una sola planta, 84 viviendas en plantas primera a cuarta y 16 áticos,
hacen un total de 122 viviendas de 2 y 3 dormitorios,
más 9 locales.
Un jardín con piscina y zona de juegos infantil completa la obra.